Psicología
Social
¿Para qué sirve la Psicología Social?
La Psicología Social se dedica a estudiar los vínculos, es una disciplina que interviene en el campo de lo grupal, necesariamente incluye al contexto como objeto de análisis.
Brindamos herramientas para integrar y liderar grupos y resolver los conflictos entre sus integrantes.
Por eso, la innovadora propuesta de la Psicología Social implica un aprendizaje grupal y no individual porque ¿qué mejor forma de aprender que poner en práctica cada clase la teoría que estamos trabajando?
Las clases en EPSU se componen de dos partes: una parte teórica, a cargo de un profesor/a distinto según la temática a trabajar, y un «grupo operativo», liderado por un coordinador/a, donde se discute y se articula en grupo lo planteado en la parte teórica.
Aprendemos a gestionar nuestras emociones y comprender las de los demás.
Aprendemos a entablar diálogos constructivos que superen obstáculos personales y grupales, y es una correcta gestión emocional lo que permite que ese diálogo superador sea posible.
La Psicología Social fortalece equipos de trabajo, grupos, empresas y comunidades de cualquier tipo.
El estudio de la Psicología Social está orientado a personas interesadas en profundizar en el autoconocimiento y en las formas de relacionamiento humanas para comprender los vínculos y los procesos internos -conscientes e inconscientes- que se ponen en juego al interactuar dentro de un grupo humano.
Analizamos las relaciones entre las personas para posibilitar la construcción de vínculos sanos y eficientes.
El concepto de vínculo es la mínima unidad de análisis de la Psicología Social. Su objeto de estudio analiza las relaciones que entablamos con los demás para, a partir de allí, mejorar el vínculo y facilitar que el grupo lleve adelante la tarea que lo convoca, ya sea un equipo de trabajo, una familia, una comunidad o cualquier otro.
La Psicología Social es una disciplina fundamental para el enriquecimiento profesional y personal.
¿Por qué formarse en Psicología Social?
Por un lado, transitamos los comienzos de este nuevo siglo en medio de transformaciones y crisis que nos impactan y exigen nuevas habilidades y nuevas competencias para dar respuesta a estas realidades.
Por otro lado, crece el conocimiento social de la importancia que tienen las relaciones humanas en los contextos familiares, grupales, institucionales y organizacionales, y surge la necesidad de un nuevo rol profesional capaz de intervenir en esos ámbitos.
Formamos profesionales capacitados/as para potenciar el trabajo en equipo.
Todos los grupos, comunidades e instituciones tienen una tarea explícita que los convoca (el trabajo para el que están contratados, por ejemplo) y otra tarea implícita que es fundamental: incluir los conflictos, resolverlos, aclarar malos entendidos y mejorar la comunicación, para que la tarea explícita pueda desarrollarse eficaz y operativamente.
Los conflictos son parte de cualquier grupo humano. Un Operador/a en Psicología Social tiene herramientas para resolverlos.
Un Operador/a en Psicología Social está capacitado para liderar grupos, identificar los problemas comunicacionales y vinculares que enfrentan y facilitar la resolución de conflictos.
La Psicología Social parte de la base de que somos “productores y producidos”, es decir, creamos y somos creados por nuestro entorno. Cómo aprendemos y nos conectamos viene de nuestra vida diaria y de todo lo que nos rodea: lo social, lo político, lo cultural y lo económico.
La Psicología Social es una disciplina que instrumenta para abordar, indagar, diagnosticar y operar en ámbitos grupales y para acompañar a las personas en los vínculos que entablan. En Uruguay, el profesional en Psicología Social no está habilitado como terapeuta.
La Escuela de Psicología Social Uruguay tiene como objetivo la formación de un profesional capaz de intervenir eficazmente en el campo interaccional humano.
Desde los aportes que brinda esta disciplina científica, un Operador/a en Psicología Social está capacitado para potenciar la acción de las personas que realizan tareas en cualquier rubro en donde haya actividad humana.
Este rol técnico y su capacidad de intervención en los diferentes ámbitos permite:
Indagar, definir y esclarecer objetivos de grupos e instituciones.
Gestionar las emociones propias y comprender las de las demás personas.
Reconocer y resolver obstáculos comunicacionales y vinculares.
Definir roles y funciones para que un grupo pueda llevar adelante la tarea que lo convoca.
Identificar las acciones necesarias para el logro de objetivos dentro de un grupo.
Generar, coordinar y liderar grupos.
Realizar diagnósticos psicosociales.
Liderar equipos interdisciplinares.
Capacitar en Recursos Humanos.